Catalina Jimeno y Francisco Cortés Con las manos arriba Por Carlos Oliva, croliva@uc.cl
La frialdad de la silla de ruedas llevó a Catalina Jimeno a ponerle candela a sus últimos días de universitaria. “Navegaba en YouTube buscando deportes en silla de ruedas cuando descubrí, en noviembre de 2007, que en Brasil habían adaptado el handball para los discapacitados”, recuerda esta alumna de Trabajo Social a punto de titularse. A Catalina se le alumbró la ampolleta. Sobre todo al ver que su amigo Pancho Cortés hacía las de Kiko y Caco en el gimnasio de San Joaquín con un balón de handball. Le comentó su idea de adaptar ese deporte a discapacitados y lo difícil que sería llevarlo a cabo. Pero Pancho, quien no conoce derrotas (logró la presidencia del Centro de Alumnos de Trabajo Social en 2005) habló con su profe Francisco Valdebenito mientras su amiga se carteaba con los deportistas de Brasil.
El 15 de abril se realizó el primer entrenamiento del equipo de Handball Adaptado UC, el primero en Chile y el segundo latinoamericano.
Foto da visita que Catalica e Francisco Cortez fizeram à equipe de HCR do Projeto AMA da UNIPAR CAMPUS TOLEDO/PR, em feveiro de 2008.
La hicieron del uno. No sólo por la promesa del profe de conseguir el permiso de la UC, sino también por la invitación que les hizo el equipo de handball carioca para viajar a Paraná. Fueron diez días totales, donde Pancho quedó loco. “Fue como una inyección de energía que nos dieron. La exigencia que se les pedía a los jugadores, la manera de ver en la discapacidad una capacidad, me golpeó como un mazazo”, confiesa el estudiante. El 15 de abril se realizó el primer entrenamiento del equipo de Handball Adaptado UC, el primero en Chile y el segundo latinoamericano después de Brasil. A la fecha, este dream team mixto ha convocado a 17 jugadores, entre alumnos de la UC y gente externa, quienes se juntan a moler sus ruedas dos veces por semana en San Joaquín. Pero Catalina y Pancho saben que aún les falta mucho por recorrer. Necesitan financiamiento, pues los chicos entrenan con sillas clínicas cuando lo ideal sería hacerlo en aparatos profesionales. Aunque para ello, esta dupla ya consiguió el aporte de dos empresas y organizó la quinta exhibición del año programada para diciembre aquí en la universidad. “Queremos esto sea un deporte paraolímpico en 2016. Claro, primero tiene que exhibirse en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en donde de seguro estaremos nosotros por ser pioneros en el handball adaptado”, afirma Catalina con una risa espontánea.